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Dark Night by Scarlett Baciotti is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Derivadas 2.0 Chile License.
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Nos seguimos?

Travel ~ Prefacio.

- Vamos, toma mi mano. - me dijo dulcemente mientras me mostraba su diabolica sonrisa.
Sabía que no debía acercarme a él, pero sus ojos color bronce brillaban de una forma extraña y me tenían como hipnotisada.
- No... - murmuré muy despacio, mientras intentaba retroceder, aunque era en vano.
- No me temas, Melody - me dijo con su dulce voz - no te va a pasar nada... Malo.
Sentí como cada palabra hacía eco en mí.
Acababa de verlo tomar la sangre de alguien hasta dejarlo sin vida y él me pedía que no le temiera.
Eso era absurdo.
Tenía que correr. Pronto. Uir lejos.
Pero sus ojos me llamaban, su voz me atraía, y su sonrisa me hacía pensar en el hecho de que, el que él pudiese beber de mí hasta calmar su sed era lo correcto.
Avancé un paso hasta su dirección un tanto temblorosa pero segura de mi decisión.
Sabía en el fondo que todo esto estaba mal, pero me sentía perdida. Todo en él me llamaba.
Sin embargo, antes de que mis pies descalsos tocaran el frío piso de marmol, un rugido de rabia y dolor surgió de la nada y de repente yo estaba tendida en un rincón, mientras que Joshua, como un angel oscuro y tenebroso se ponía en posición de ataque para salvarme de haber intentado hipnotisada regalarle mi vida a un vampiro.
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2º regalitoo ^^ otro inedito contado por Gabriel (:

Hola! para los que han leído o estan leyendo el libro... creo que sabrán que parte de la historia es (: ojala que les guste, y haber si les aclara un poco las cosas. Saludos y gracias por pasar :D Adiós.


Llegué mas temprano que de costumbre al colegio ya que tenía una razón importante para hablar con Danna.
Bueno, esa fue la mentira que me dije a mi mismo. Yo solo quería verla.
Habían pasado más de dos días desde que no podía mirar su rostro, su sonrisa, sus ojos.
Dos días en los que no había dejado de pensar en ella.
Sin embargo pasaban los minutos y no había ni rastro del jeep de Vicent.
¿Y si no venían? ¿Y si estaba enferma?
Pues, si no venía ninguno de los dos, tendría la escusa de ir a ver a Vicent para aprovechar de verla… Creo.
¿Qué pensaría ella de verme en su casa? ¿Se creería la escusa o se habría dado cuenta de que solo haría eso para estar con ella?
Agh… Malditos minutos. Cuando no estoy con Danna el tiempo se me hace eterno, sin embargo, los escasos momentos que me encuentro con ella se me hacen demasiado cortos.
De repente, como si se materializara, vi como entraba el jeep de Vicent al estacionamiento.
Y Danna, como siempre, como benditamente correspondía, estaba sentada al lado de su hermano.
Bien.
Se venían riendo, quién sabe de qué. A Danna le gusta reírse y a mi me encanta verla sonreír.
Verla solo logró que me impacientara más.
- ¡Danna! – la llamé mientras se bajaba del jeep. “Agh… Recuérdate que no puedes llegar y besarla como si se fuera a acabar el mundo”, me reprimí mentalmente. Pero es que se veía tan… - ¿A que no sabes?
- ¿Qué cosa? – me preguntó curiosa.
“Me enamoré de ti a los dos días de haberte conocido”
No. Eso sonaría muy sicópata, y no quería que se asustara. Además, no podía decírselo con su hermano presente.
¡Mierda! ¡Vicent estaba ahí!
- Hola Vicent. – le dije un poco avergonzado mientras intentaba serenarme un poco.
- Hola Gabriel. – me saludó éste. Para variar, se quedó mirándome como si se supiera cada uno de mis pensamientos. – te ves… impaciente. – agregó luego, riéndose, con esa cara que tiene de “yo lo se todo, a mi no me engañas”
- Si... eh, si me disculpas. – comencé a decirle. No quería hacer el ridículo con él al frente. No quería que me escuchara decirle a Danna que… ¡Diablos! ¿Qué le iba a decir? Comencé a acordarme de lo que habíamos hablado antes… Ah, si… - tengo que hablar con Danna… a solas. – agregué estúpidamente al final, como queriendo dejarle eso bien planteado.
- Ah, claro. – me dijo Vicent aguantándose la risa. Definitivamente él debía de saberlo todo. – te veo luego.
- Claro. – le respondí. ¡Vete ya!
Esperé, impaciente, a que Vicent se alejara lo suficiente del lugar en donde estábamos nosotros para poder comenzar a hablar.
Le hablaría un poco del asunto de su amiga con Jhon, eso la alegraría.
Tenía que mantener todo casual, sin embargo, cuando me di vuelta para mirarla todo mi autocontrol y tono casual se fue a la mierda.
- Ayer en la noche salí con Jhon, ya sabes, a tomar algo. – le comencé a decir.
- Ya. – me respondió ella. Había entendido a la primera de que íbamos a hablar.
- Bueno, - ¿de que manera podía explicarle el asunto sin echarme al agua yo? - estuvimos hablando bastante, y en un momento, no recuerdo como… salió a la conversación Sophie.
Ok. Esto había sido una verdad a medias. Sophie había aparecido en la conversación porque yo me había pasado las tres horas hablando de Danna y Jhon había mencionado, como quien no quiere la cosa, a la amiga de esta chica que me mantenía en el día soñando despierto y por las noches sin poder dormir por pensar en ella.
No fui capas de decirle esto último mirándola a cara. Probablemente descubriría que estaba mintiendo.
- ¿Enserio? – me preguntó con una enorme sonrisa.
- ¡Si! – le respondí yo. Por hacerla feliz le daría lo que me pidiera… Pero tenía que mantener algunas cosas en secreto por respeto a mi amistad con Jhon. - La cosa es que yo me hice el desentendido, y le pregunte haciéndome el inocente que qué pasaba con ella y todo.
- Y… - se veía tan tierna y tan inocente que sentí como se me hinchaba el corazón en el pecho.
- Jhon dijo que esta buscando la oportunidad para invitarla a salir. – En realidad, Jhon dijo que Sophie le gusta mucho y que la quiere tener de novia. Pero eso sería mucha información y mi amigo me mataría si se enteraba lo que estaba haciendo por pasar más tiempo con Danna.
- ¡Wow! ¡Eso es genial!
- Si, lo es. Hay que encontrar la manera para que hablen más. Pero ellos no deben darse cuenta de que los estamos ayudando. – agregué. Si Jhon se enteraba me metería en un lío enorme. – Jhon me mataría…
- Ni que lo digas. – me respondió riendo.
- Esto debe ser nuestro secreto. – le susurre a modo confidencial y sin poder evitar tener una estúpida sonrisa en el rostro. Sin saberlo Jhon me había ayudado mucho, ya que ahora tenía una razón para hablar con Danna sin que nadie sospechara y, sin que ella se diera cuenta, me había acercado poco a poco.
Vi como se mordía el labio y una expresión de aturdimiento pasaba fugazmente por su rostro mientras me miraba.
Mmm… Interesante.
- Ok. – Me respondió con la misma expresión traviesa que pone Tommy cuando planea hacer algo.
- Bien. – sin quererlo tenía mi sonrisa gravada en la cara. No podía evitarlo Soy el tipo más feliz del planeta cuando veo a Danna. - Entonces… - “¿sabes que te amo? Porque enserio, te amo hasta la locura. ¿te gustaría estar eternamente conmigo? Porque a mí me encantaría”. - te veo luego.
- Claro. Mmm… ¿La última hora te toca con Jhon?
- Si, ¿Por qué? - ¿Qué estaría pasando por esa hermosa cabecita en estos momentos?
- Pues… A Sophie le toca artes a esa hora. Intenta pasar con Jhon por el mismo camino que Sophie para ir al casino. Quizá te la encuentres.
Ya. Pero yo me quería encontrar con ella, no con Sophie.
- Ah… ¿En que clase estas tú a esa hora? – le pregunté directamente.
¡Maldición! ¿Dónde quedó tu autocontrol, Gabriel?
Por el piso…
- Lenguaje. – Me respondió mientras yo notaba el movimiento de sus labios al decir la palabra.
¡Ah!
- Ah… - murmuré en forma tonta sin poder parar de mirar esos ojos grises que me tienen loco.
Y me perdí en ellos.
Quería ahogarme en ese mar de plata que, ahora que ella me miraba también, se había vuelto un poco oscuro.
Vi la lucha interna que había en sus ojos. Esa indecisión que tenía tan tiernamente entre seguir o dejar de mirarme.
Después de unos segundos, frunció los labios y corrió la vista mientras sus mejillas se teñían de un toque escarlata que me hizo sentir emoción, ternura y otra cosa en la que no quería pensar porque era muy fuerte.
Todavía tenía en la cabeza cuando Vicent nos dijo a todos como quien no quiere la cosa: “Y voy a aplastarle la cabeza y a cortarle lo que más quiere al que se intente aprovechar de mi hermanita”.
Y cuando había terminado de decir eso, Vicent parecía verdaderamente peligroso.
Ay…
Pero al diablo con Vicent. Este era mi momento.
- Danna… - ¡Mierda! Me salió la voz mucho mas ronca de lo que me esperaba. - Creo que…
- ¡Eh, Danna! Vamos antes de que se haga tarde. - … me enamoré de ti.
Vi como el maldito perro faldero que sigue a Danna a todas partes estaba a unos autos mas allá y no se perdía de nada.
Lo iba a matar. Enserio que lo iba a matar por entrometido.
Iba a ir en la noche y le iba a destrozar el auto, y después iría con Jhon y Ken a molerlo a golpes hasta que prometiera que iba a dejar a Danna tranquila.
Danna se giró un poco y le dirigió una de esas sonrisas tan dulces que te quitan el aliento mientras le decía:
- Claro, voy en un momento Cade.
¡Agh! Pensándolo bien quizás le daría las gracias al estúpido chico por salvarme de hacer el ridículo de mi vida.
Yo a punto de decirle lo que ciento y ella me trata exactamente igual como trata al resto.
Bien. Si eso quiere, que se quedé con su rubio desabrido que no para de seguirla como un fiel corderito.
- Entonces te veo después Danna. – Estaba enojado. Realmente furioso con todos. Enojado, deprimido y celoso. Completamente celoso. Me marché sin decirle nada más y, cuando me alejé lo suficiente de Danna y de todos, murmuré por lo bajo: - Claro, si tienes tiempo para mí entre todos tus estúpidos amigos que se creen que eres de su propiedad. Agh, ese niñito tonto me irrita…
Y, sin saber muy bien por qué, tuve la sensación de que Danna me había escuchado.
Pero eso era imposible, ¿no?

Regalito! Parte contada por Gabriel (ineditoo)

Estuve toda la clase de trigonometría mirando el reloj, contando los minutos que quedaban para poder salir de clases.
Para poder verla.
Cuando al fin tocaron el timbre, el estridente sonido fue como una bendición para mí. Tomé mis cosas y rápidamente comencé a guardarlas.
- ¿A dónde es el incendio, Gabe? – me preguntó Helen riendo.
- Eh… Por ahí. – le respondí vagamente.
- ¿Te vienes con nosotros? – me preguntó Jhon.
- No, tengo algo que hacer. Los veo después.
Vicent, que estaba cerca conversando con Ken y Sean, me miró unos segundos fijamente a los ojos, serio, y luego siguió con su conversación como si nada.
A veces me parecía que Vicent sabía lo que pasaba por mi cabeza. Y en estos momentos, algo me decía que Vicent sabía que yo estaba apresurado porque quería ver a su hermana.
Y eso era algo… vergonzoso.
Alcance a llegar antes de que el profesor Blake abriera la puerta, por lo que pude proyectar una imagen falsa de relajación y así que no se notase que me había venido corriendo desde el aula de trigonometría, al otro lado del edificio.
Estaba pensando en que cosa podía decirle a Danna. Tenía que buscar un tema de conversación si había venido única y exclusivamente para verla, pero justo en ese momento abrieron la puerta y vi como Cade, es odioso niñito que la seguía a todos lados y que se sentaba a su lado, la miraba con cara de adoración. Y Danna le sonreía.
Y fue como si me hubiesen pegado un fuerte puñetazo en el estomago.
Sin embargo, no pude irme como quería ya que en ese momento llegó a mi lado Natalie.
Ay…
- Hola, Gabriel. – me dijo la chica con su mejor sonrisa.
- Hola. – le respondí, sin molestarme en sonreírle. El odioso niño estaba hablando con Danna y esta se reía de lo lindo.
Quizá yo solo estaba perdiendo el tiempo.
Estaba escuchando a Natalie contarme respecto a la clase de historia, sin embargo miraba de reojo a la sala para poder ver a Danna.
Y justo cuando iban saliendo, ella y su perrito faldero, me vio.
Una sonrisa, no creo que fuera voluntaria, comenzó a aparecer en su rostro, pero desapareció rápidamente cuando vio a Natalie.
Mmm… interesante. Parecía molesta.
Bien.
Miré con un falso interés a Natalie, la cual aun estaba absorta, contándome quien sabe qué. Yo solo asentía.
Justo cuando Danna pasó por al lado de nosotros, la miré y le dije lo más casual posible:
- Hola Danna, no te he visto mucho.
¿Notaría acaso como digo su nombre? Como si fuera algo muy delicado, muy preciado.
Y ciertamente, ella es todo eso para mí. Eso, y mucho, mucho más.
Sin embargo, me respondió desinteresada:
- Ah, claro. Es que he estado ocupada.
¡Genial! Yo como un tonto pensando en ella y al parecer le daba lo mismo.
¡Ni si quiera era capas de mirarme a la cara!
Noté como el chico, Cade, mi estaba echando una mirada asesina que, en vez de asustarme, hizo que me dieran ganas de reír.
¡Tenía tantas ganas de que Danna reaccionara!
Por ejemplo, una buena forma sería tomarla de la barbilla, acercarme a ella lentamente y luego agacharme de a poco, hasta quedar frente a frente. Después de eso quedaríamos tan cerca, pero tan cerca, que bastaría un simple movimiento y entonces yo podría…
“¡Recuerda que apenas te mira!” me reproché a mi mismo.
¡Agh! ¡Maldita indeferencia!
Estaba molesto, claro, sin embargo cuando hable le dije lo más relajado posible:
- Entonces te veré en otra ocasión. Hasta luego Danna.
Y fue cuando dije su nombre, que ella al fin me miro.
Pero no me miró enojada, o como si no le importase lo que yo pudiera decir.
Su mirada fue más bien dulce, tierna. Como si sus ojos no estuviesen de acuerdo con sus palabras. Y fue una sensación tan… nueva, y a la vez parecida a otra que ya había tenido antes.
Recordé la primera vez que me subí a la montaña rusa, tenía siete años, y cuando ésta comenzó a decender a todo velocidad, pensé que mi estomago se había quedado en lo mas alta, mientras yo bajaba rápidamente.
Cuando Danna me miró así, sentí algo parecido.
- Claro. – susurró. La comisura de sus labios estaba levantada, como si inconcientemente quisiera sonreír pero algo la retuviera.
Yo en cambió, y a diferencia de ella, le dirigí una de mis mejores sonrisas.
Vi como Natalie estaba que echaba humo y tuve que aguantarme la risa mientras Danna se daba la vuelta con Cade siguiéndola como un fiel perro faldero.
Bien. Por lo menos había conseguido verla.

Sinopsis

Hola! Bueno, antes que nada, agradacerle a las personas que siguen el Blog y a quienes han Leido la historia (: hacen que todo esto sea posible.

Creo que cuando subi el libro, se me olvido algo bastante importante: Explicar aquí en el blog de que se trata. Y mas vale tarde que nunca... ¿no?


Danna Evans es una chica de 15 años un tanto distinta a los demas. Ella es tirfenia (mitad bruja, mitad vampira). Los tirfenios de por sí son extraños, pero Danna lo es aun mas: no puede hacer bien magia y además tiene solo la mitad de fuerza, volocidad y todos esos poderes que tienen los vampiros. Así que no esta muy contenta con lo que es, despues de todo, excluyendo a los humanos, siente que no encaja con nadie, por lo que cada vez que con sus padres se mudan a otro lugar, Danna insiste en ir a los colegios para humanos para así poder sentirse mas "normal".
La historia comienza cuando Danna y su familia se marchan a Yountville, en el Valle de Napa, California, para ir a cuidar a su tío Armand, quien tubo un "accidente", y ahora esta inconciente y sin signos de recuperación. Comportamientos extraños por parte de su familia y mas preocupación por ella de lo normal hacen que Danna sospeche. ¿Qué pasaba allí realmente? ¿Qué era aquello que le estaban ocultando?
Interesarce por un humano nunca había entrado en los planes de Danna, y sin embargo, ahí estaba: colada de pies a cabeza por Gabriel Sullivan, el chico mas increible que Danna había conocido en su vida.
Procesos, secretos, emoción y un toque de humor son parte de esta historia, en la cual Danna tiene que elegir entre lo que quiere y lo que cree que es correcto.
Porque por cierto, hay unos "cazadores" esperando el momento exacto para poder matarla.

Dark Night


¿Que haces cuando eres... distinto, pero ni siquiera entre ellos encajas?¿Que haces cuando te enamoras, pero... estar con esa persona puede poner en riesgo su vida?



Me quedé un rato sentada en el piso, solo con la mirada perdida. Sin pensar, sin sentir, solo… sentada.Creo que fue un shock momentáneo, ya que al fin podía asimilar lo que estaba pasando en estos momentos:Lo de tío Armand no había sido simple casualidad, por lo que los cazadores ya sabían quien es mi familia… Y en donde me podrían encontrar. Estaba en peligro, de ser asesinada por quien sabe que cosas. Y no solo yo, también mis amigos de hace tanto tiempo… Y mi familia.Pero… todo eso no era lo que me tenía afectada. Lo que me dolía mas era que podía poner en peligro a Gabriel.Gabriel. Ese perfecto humano es prácticamente mi razón de ser.Lo que siempre he buscado inconcientemente. Y posiblemente el unico amor verdadero que tendré en toda mi existencia.



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